Sigo pensando en ti cada vez que me levanto por las mañanas, con la esperanza de que hoy me digas algo bonito. Sigo recordando ese día que te vi, e instantáneamente, me enamoré de ti. Sigo pensando que tienes los ojos más bonitos del mundo, por no hablar de tu sonrisa, que me hace sentir la persona más feliz del mundo. Sigo sintiendo mariposas en el estómago cada vez que te conectas, y ese vacío inmenso cada vez que te vas. Reconozco tu olor cuando te acercas, y lo sigo recordando cada vez que pienso en ti. Esa mirada que hace que vuele por un mundo que jamás se hará realidad. Sigo llorando cada vez que no te veo, cada vez que no me hablas, o cada vez que estás con ella; porque no lo soporto, porque no puedo estar ni una sola hora sin mirarte, porque me derrumbo. No puedo estar ni un minuto sin recordar esa sonrisa que me mata y me revive a la vez. Que te quiero, joder. Y aunque diga que te estoy olvidando, no puedo. Porque te quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario